Imagen: Vectores
Con enorme satisfacción y orgullo, el equipo de Ceteris Paribus se complace en anunciar formalmente al economista Carlos Sánchez como ganador del Premio «Adam Smith» Economista Joven del Año 2023 en la categoría masculina. Este reconocimiento es un tributo a su destacada trayectoria, su impacto en el ámbito económico venezolano fundamental para el progreso del país y su compromiso por aportar soluciones innovadoras y valiosas a los desafíos de nuestra sociedad.
Comprender la economía venezolana resulta una tarea prácticamente imposible si no se aborda el tema energético, particularmente en la actual coyuntura. Carlos Sánchez conoce esta dinámica a la perfección; con una formación integral en economía, finanzas y política petrolera, ha construido una trayectoria profesional enfocada en comprender y contribuir a la evolución del sector de hidrocarburos en Venezuela. Desde su rol como Director Ejecutivo y Secretario del Comité Directivo de la Asociación Venezolana de Hidrocarburos, actúa como un testigo clave de los desafíos y las oportunidades de una industria inmersa en un contexto de constantes cambios.
En el equipo de Ceteris Paribus, nos complace presentar este encuentro con un profesional que se define a sí mismo como un servidor público en esencia, apasionado por la docencia y la gestión pública. Carlos Sánchez no solo analiza la industria desde un ángulo técnico, sino como un sistema complejo que integra comunidades, talento humano e instituciones. Su enfoque trasciende la visión tradicional, proponiendo que el petróleo sea un aliado para sembrar productividad y futuro, construyendo capacidades reales que permitan a Venezuela insertarse con éxito en la transición energética global.
“Más que ‘sembrar el petróleo’, debemos sembrar productividad y futuro, con el petróleo como un aliado, no como el eje” – Carlos Sánchez
A través de esta entrevista, te invitamos a conocer a Carlos Sánchez, nuestro galardonado Economista Joven del Año 2023. Descubre su historia, sus motivaciones y su visión para transformar el futuro energético de Venezuela.
1. Más allá de lo académico y profesional ¿quién es Carlos Sánchez?
Soy una persona profundamente curiosa y orientada a entender cómo funcionan los sistemas: económicos, sociales y energéticos. Me mueve la idea de aportar al país desde el conocimiento y la gestión pública. Soy profesor, consultor y servidor público en esencia. Además, disfruto enseñar, investigar y compartir lo que aprendo.
2. ¿Qué te llevó a especializarte en el sector energético y petrolero?
Venezuela está marcada por el petróleo: lo que somos, lo que hemos logrado y los desafíos que enfrentamos. Como economista, me di cuenta muy temprano de que entender el sector energético no era opcional: era central para entender al país. De allí surgió la decisión de formarme en política y comercio petrolero, finanzas y ahora en gerencia pública. En este sector convergen economía, geopolítica, tecnología e instituciones; eso lo hace fascinante.
3. Si pudieras explicarle a una persona sin conocimientos en economía qué papel juega el petróleo en Venezuela, ¿cómo lo harías?
Diría que el petróleo ha sido el “motor principal” del país durante décadas. Cuando funciona bien, impulsa otros sectores; cuando se detiene, todo se frena. No porque deba ser así necesariamente, sino porque estructuramos nuestra economía para depender de él. Es una fuente de ingresos, divisas y capacidad fiscal, pero también de vulnerabilidades si no se gestiona con visión de largo plazo.
4. Trabajas en un entorno que involucra crear lazos entre las empresas petroleras internacionales y las autoridades locales. ¿Cuál ha sido el mayor reto?
El mayor reto ha sido navegar un contexto donde convergen intereses económicos importantes, riesgos políticos y regulaciones cambiantes. La industria petrolera es estratégica para el país y, al mismo tiempo, altamente sensitiva. Crear confianza —entre empresas, autoridades y sociedad— es el elemento más difícil, pero también el más importante.
5. ¿Cómo ha cambiado tu percepción sobre la industria petrolera desde que comenzaste a trabajar en ella hasta ahora?
Antes veía a la industria como un sector principalmente técnico. Hoy la entiendo como un sistema complejo donde participan comunidades, gobiernos, empresas, trabajadores, reguladores y el entorno internacional. Es una industria de largo plazo, de grandes inversiones, pero también profundamente humana: depende del talento y la capacidad institucional.
6. En un mundo que avanza hacia energías renovables, ¿Cómo visualizas el futuro del petróleo y gas en Venezuela? ¿Estamos preparados para transformarnos?
Creo que el petróleo y el gas seguirán siendo parte importante de la matriz energética global durante décadas, aunque con nuevos estándares ambientales. Venezuela puede participar en esa transición si fortalece su institucionalidad, moderniza su marco regulatorio y desarrolla capacidades en energías limpias. La pregunta no es si debemos transformarnos, sino cómo asegurar que esa transición genere oportunidades para el país.
7. Arturo Uslar Pietri hablaba de “Sembrar el petróleo”. ¿Estás de acuerdo? ¿Cómo vamos en ese objetivo?
Admiro profundamente a Uslar Pietri y a Alberto Adriani como pensadores fundamentales de la venezolanidad, pero no comparto la idea tradicional de “sembrar el petróleo”. Aunque fue una propuesta visionaria en su momento, terminó construyendo un paradigma en el que el desarrollo de los demás sectores dependía del petróleo como motor financiero central.
Esa lógica reforzó una dependencia que debilitó nuestras capacidades productivas y nos impidió construir un modelo diversificado y competitivo.
Creo que el desarrollo de Venezuela no puede basarse en la distribución de renta, sino en crear capacidades productivas reales en sectores donde tenemos talento, ventajas comparativas y oportunidades internacionales. Eso implica impulsar innovación, productividad, instituciones sólidas y capital humano, utilizando mecanismos distintos a la dependencia petrolera.
Más que “sembrar el petróleo”, debemos sembrar productividad y futuro, con el petróleo como un aliado, no como el eje.
8. Si tuvieras la oportunidad de asesorar al gobierno en materia energética, ¿Qué sería lo primero que recomendarías?
Recomendaría tres prioridades:
- Marco regulatorio moderno, claro y estable.
- Instituciones técnicas y autónomas capaces de planificar y supervisar.
- Estrategia nacional de transición energética con metas verificables y participación del sector privado.
Sin reglas claras, ningún país logra atraer inversión ni construir un futuro energético sostenible.
9. Si pudieras entrevistar a un líder mundial del sector energético, ¿a quién elegirías y qué le preguntarías?
Entrevistaría a Fatih Birol, Director Ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía.
Le preguntaría: “¿Qué rol ve para países con altas reservas de hidrocarburos, pero instituciones en reconstrucción, dentro de la transición energética global?”
Creo que sería una conversación clave para entender cómo insertar a Venezuela en los flujos energéticos futuros.
10. ¿Cuál es el aspecto más incomprendido sobre la industria petrolera que te gustaría que más personas conocieran?
Que la industria no se recupera de la noche a la mañana. Requiere planificación, inversiones gigantescas, estabilidad regulatoria y talento preparado. No se trata solo de “producir más”, sino de reconstruir un sistema integrado donde cada eslabón de la cadena cuenta.
11. ¿Qué consejo le darías a un joven economista que quiera especializarse en el sector energético?
Que combine tres elementos fundamentales:
- Formación económica sólida
- Conocimiento técnico del negocio energético
- Comprensión de la regulación y la geopolítica
Y que mantenga la mente abierta: el sector energético está cambiando más rápido de lo que lo ha hecho en medio siglo.
12. ¿Qué se viene en el sector petrolero venezolano considerando los cambios disruptivos recientes?
Veo un escenario donde la industria venezolana tendrá que:
- Adaptarse a estándares globales de sostenibilidad.
- Competir por inversión en un entorno internacional exigente.
- Aprovechar el gas natural como puente en la transición energética.
- Fortalecer su institucionalidad para atraer capital y tecnología.
- Integrarse a modelos energéticos diversificados.
Los cambios recientes abren oportunidades interesantes, pero también plantean retos claros. El futuro del sector dependerá de las decisiones estratégicas que el país tome en los próximos años.

@carsan_96


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